Opiniones que aportan al debate sobre la Consulta Nacional

maestros.gra_El prof. Lucio Segovia, a través de la lista de correos EPT-Venezuela, ha explicado sus razones para participar como miembro de la Comisión Asesora de la Consulta Nacional por la Educación de Calidad. Son varias las posiciones y aclaratorias sobre el tema que se han comunicado por esa vía.  En esta nota transcribimos el correo del Prof. Lucio Segovia y el análisis que nos hace el Prof. Gerardo Luis Lugo Rengifo de la UCV con el sugerente título “A propósito de la Consulta Nacional de Calidad Educativa ¿Cuántas consultas? ¿Para qué la consulta?”

El 28/04/2014 07:22, “Lucio Segovia” escribió:

Esta exhortación a participar en la Consulta Nacional por la Educación de Calidad la escribí en mi condición de educador puro y simple pero también en mi rol de Director de Educación de la Alcaldía del Municipio Sucre del  Estado Miranda. Allí me ocupo, al lado de los directores de 46 escuelas y más de mil trescientos trabajadores de la educación, y en el marco de una gestión municipal que se ha caracterizado por materializar, más que anunciar, políticas públicas articuladas a la tarea de promover la participación comunitaria y el ejercicio de una enraizada cultura ciudadana.
El pasado 09/04/2014 la Vice Ministra de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo del Ministerio del Poder Popular para la  Educación, Soraya Beatriz El Achkar G, por instrucciones del Ministro Héctor Rodríguez, formalizó mi designación como miembro de  la Comisión Asesora de la Consulta Nacional por la Educación de Calidad. La profesora El Achkar es la responsable de la Secretaria Ejecutiva de la señalada Consulta.
El nombramiento está asociado, obviamente – tal no me señalan en la comunicación que me fue remitida –  a  mi “experiencia, trayectoria y militancia en los asuntos educativos”. Y aunque tiene una motivación o reconocimiento hacia mí, en tanto persona y profesional, estoy seguro que se basa también en una valoración de lo que representa para el país la Alcaldía del Municipio Sucre como expresión de todo cuanto es posible exhibir, en términos de gestión e innovación en el campo de la educación.
Es la primera oportunidad en la que el gobierno establecido en Venezuela en 1999 plantea, bajo el formato de una amplia participación ciudadana, una Consulta de esa naturaleza en el ámbito educativa. Han existido otras tentativas. Todas desarrolladas bajo el enfoque de la confrontación y contaminadas por la polarización político-partidista que ha caracterizado los últimos años de vida republicana en Venezuela.
Se procurarán consensos a través de esta Consulta. Esa es la intención. Los puntos de desencuentro están presentes. Seguirán presentes. No desaparecerán si no debatimos. Los avances y acuerdos generarán focos de conciliación. En otros aspectos, aunque se den pasos de mutua comprensión y respeto, proseguirán los desacuerdos. Pero bajo otro clima. Y eso será una buena noticia para el país, especialmente para los agentes y protagonistas del hecho educativo.
La participación  en esta Consulta Nacional de personalidades e instituciones que, clara y manifiestamente se han opuesto al proyecto educativo que han liderado Chávez y Maduro, se entiende como una voluntad, que apoya más del 80% de la población, de procurar “islotes” de paz y conciliación sobre la base de principios claros contenidos en la Constitución  Nacional.
El hecho que dos prominentes figuras nacionales (Leonardo Carvajal y Lila Vegas) que han sostenido luchas por el derecho a una educación libre y por la garantía de la libertad de asociación así como instituciones que son ejemplo de autonomía y éxito en la gestión educativa (los planteles de la AVEC y Fe y Alegría) se encuentren sentados y sean escuchados con respeto por parte de las máximas autoridades educacionales del país representa una esperanza de conciliación para el todavía complejo campo de batalla que representa la educación venezolana.
Los puntos calientes
Hay puntos que, justamente porque son debatibles, concentrarán el interés de la mayoría. Ellos están los relacionados con la gestión escolar en su conjunto, la descentralización, el financiamiento de la educación, la formación de los docentes y la infraestructura y ambientes para una educación de calidad. Los más polémicos ya están a la vista:
1) los medios, estrategias y tiempos para la construcción de un currículo construido (o construible) con la más amplia participación docente y agentes colaterales (académicos, comunitarios, empresariales)
2) La formas asociativas de las comunidades de padres, madres, representantes y comunidades en torno al hecho escolar, actualmente reguladas por los mecanismos establecidos en la Resolución 058, instrumento normativo cuestionado por sectores del país debido a que no fue objeto – suficientemente – tal como se pauta en la constitución y las leyes venezolanas. Implica la participación de la familia y la comunidad como expresión de co-responsabilidad del hecho educativo.
3) Los recursos para el aprendizaje usados para propiciar procesos de formación entre los escolares venezolanos.Especial mención se hace a la orientación dada a los libros de la Colección Bicentenario y el programa de uso intensivo de las TIC en las escuelas que representa el Proyecto Canaima.
4) La administración de la carrera docente y el rol de los méritos profesionales en la gestación de un cuerpo profesoral, administrativo, directivo y gerencial basado en la valoración del talento humano.
Paso a paso
Serán cinco meses de consulta. Tres modalidades de consulta se ha establecido:
– Estudios diagnósticos, los cuales implican estudios e investigaciones donde se espera la más amplia participación del mundo académico y universitario. Comprende cinco categorías de estudio: 1) Estudios Generales 2)Estudios de organización y contexto 3)Estudios de gestión educativa 4) Estudios sobre actores en la educación y 5) Estudios sobre vida escolar.
– Talleres, encuentros, mesas técnicas y grupos focales
– Consulta ampliada, la cual ocupa la mayor parte de los espacios públicos. Su objetivo es masificar la consulta y procurará abrir el espacio para la mayor participación pública posible, además de visibilizar la consulta nacional de calle.
Detalles de las señaladas modalidades se encontrará disponible en la web de la consulta www.consultacalidadeducativa.me.gob.ve y, por ahora, en la web http://www.me.gob.ve/
Es bastante posible que mucho de lo planificado no se cumpla en los tiempos pautados. No será eso una razón para no desarrollar las actividades previstas según una recomposición del tiempo.
En todo caso, creo,  que es ésta una oportunidad muy especial a partir de la cual presentar propuestas nacidas de la práctica de nuestras escuelas municipales a lo largo de toda su historia aunque muy especialmente en el marco de los cinco últimos años. Logros, experiencias exitosas, lecciones aprendidas son todos aspectos que deben ser sistematizados por nuestros supervisores, coordinadores, directivos y maestros en general. De manera muy particular asigno una valoración importante al hecho de compartir los registros y resultados de los proyectos puestos en ejecución en el lapso de los cuatro o cinco últimos años. Ellos son tanto los que desarrollamos en el campo socio-asistencial como el área propiamente de los pedagógico. El rol de las ONG y de entidades, privadas y gubernamentales en la exitoso ejecución de planes y propuestas es necesario contarlas y difundirlas. Y la Consulta Nacional por la Educación de Calidad será un contexto idóneo para lograr ese propósito.
La “pizarra en blanco”
Algunos de los que critican , en su fondo y en su forma, la Consulta Nacional plantean el punto de la condiciones y alegan que, tal como si fuera un proceso de elecciones, sus resultados deberían ser totalmente aceptados por los organizadores. Que las propuestas sean vinculantes.
Una consulta no es una elección. Es un proceso de debates, de búsqueda, de estudios e investigación. El día en que me incorporé al equipo de Consultores de la Consulta usé metáfora de la “Pizarra en blanco”.
Sugerí a los asistentes que no imagináramos un pizarra acrílica en la cual estaban registrados, de puño y letra, los principales planteamientos formulados, a lo largo de la historia republicana, por los ministros de educación de nuestro país. Al concentrar ese ejercicio en el siglo XX, aludí a lo que  implicaron los aportes de Arturo Uslar Pietri, Luis Betrán Prieto Figueroa, Enrique Pérez Olivares, Rafael Fernández Heres, Ruth Lerner de Almea, Antonio Luis Cárdenas, Aristóbulo Istúriz. O de ilustres educadores que intercambiaron ellos debates y propuestas. Nombré al padre José María Vélaz, Emilio Blaslov, ambos fundadores de proyectos que han trascendido y se han consolidado.
¿Cómo borrarlos? Al intentar hacerlo, encontraremos que habrá aspectos que el marcador de la historia hará imposible hacerlo. Son indelebles. Perdurarán. Se podrá prescindir de lo accesorio, lo no permanente. Pero lo esencial queda. Lo que indica la Constitución y se condensa en un rosario de derechos inequívocos y garantías irrenunciables. Principios y valores que ninguno podrá borrar y que siempre serán reinvindicados. Podrán ser mejorados. Pero en lo medular, son absolutamente irreversibles.
Por esa razón vale la pena participar activamente en la Consulta Nacional por la Calidad Educativa.
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De Gerardo Luis Lugo Rengifo
27 de abril de 2014, 21:03
A propósito de la Consulta Nacional de Calidad Educativa: ¿Cuántas consultas? ¿Para qué la consulta?
Es bueno leer algunos pronunciamientos de personas vinculadas al medio educativo sobre la Consulta Nacional de Calidad Educativa.
Ninguna consulta en sí misma puede considerarse negativa. Ahora, quienes estudiamos el tema curricular sabemos que éste tienen connotaciones teleológicas más profundas y con implicaciones de mayor trascendencia,  que una consulta que pareciera tener, a mi criterio más fines mediáticos y distractores que otra cosa.
El problema no es la consulta. El en colegio donde trabajo la estoy procesando, el Director me ha nombrado facilitador de la misma. Como Profesor de Curriculum II, en la Escuela de Educación – UCV, ya lo he colocado como un tema de discusión de mis estudiantes para hacer la reflexión y dar nuestras sugerencias, con el compromiso de recopilar la misma y darla como aporte al Ministerio de Educación.
En el 2008, siendo Director de un colegio en San Antonio de los Altos, estuve una semana entera con todo mi personal docente, en un proceso de conocimiento y consulta sobre el currículo educativo en Educación Inicial, Básica y Diversificado, allí fui recopilador y narrador en las mesas de trabajo donde me correspondió trabajar, todavía debo tener guardados los aportes que dimos, que, según se nos dijo, se iban a incorporar al llamado Currículo Bolivariano, se  que muchas instituciones como el Pedagógico, la Escuela de Educación de la UCAB, entiendo que también la UCV, dieron sus aportes en ese Momento. Luego el Expresidente Chávez (qepd),  fruto de una protesta nacional contra tal propuesta curricular, en alocución nacional, mandó a detener dicho diseño curricular, procesar las consultas, e incluso sugirió que había que cambiarle la connotación de “Bolivariano”.
Cuando fui Director de otro colegio en Caracas, participé en otras jornadas, solo para Directores, para darnos un taller sobre gerencia educativa en torno a la propuesta educativa bolivariana, donde todos los conceptos, citas, ejemplos eran del modelo educativo cubano. No me lo contaron. Tengo los apuntes. Nunca nos quisieron ofrecer las presentaciones y material en digital de lo que estaban trabajando. Allí se nos hizo consulta, hasta se nos solicitó un informe personal sobre esta iniciativa de formación docente.
Posteriormente se abrió en la Página Web del Ministerio de Educación un mecanismo de consulta, que la exMinistro Hansonn dijo en algún momento que tenía muchas visitas y participaciones; en diversas reuniones de la Zona Educativa se nos emplazó a participar en la misma y motivar en nuestras Comunidades Educativas a que participaran. La Ministro incluso declaró: “Los mecanismos de consulta implementados por el Ministerio de Educación para construir el Currículo Nacional Bolivariano del Sistema Educativo son garantía de democracia participativa”
Por lo tanto, el tema de la consulta, que viene de los entes del actual gobierno, que ya tiene 15 años en el poder, aparentemente se han aplicado de diversas formas, con diversos métodos.
Cabe la pregunta ¿Qué ha pasado con los aportes de esas consultas previas? ¿Porqué una nueva consulta? ¿Cada Ministro necesita su propia consulta…?
Es importante insistir en que el problema no es la consulta, sino que en sí misma revela nuevamente improvisación en las políticas educativas, y ya la improvisación no es signo de calidad educativa. El problema tal vez puede estar en la intencionalidad de la misma.
Mucha gente, que no sabe nada de currículo, se pregunta, ¿Para qué una nueva consulta si ya están en la calle 30 millones de ejemplares de la Colección Bicentenario y unas cuantas Canaimitas, entre otros instrumentos, con contenidos y propuestas didácticas que ya llevan consigo una determinada visión de sociedad, de modelo de persona?
Aunque no se quiera tocar el tema, no podemos obviar que el asunto curricular es político, no digo partidista, ni ideológico (que sabemos eso siempre van a estar), y en una sociedad tan polarizada, en un momento de crisis social, es al menos impertinente hacer una consulta tan trascendente como esta, pero se está haciendo y no podemos pasarla por alto.
Ahora, creo que podemos cometer un error, quienes trabajamos el tema curricular, si no contemplamos este asunto político, el contexto social y la realidad nacional.
Antes de hablar de una propuesta curricular, de calidad educativa, parece que es necesario definir el modelo de sociedad, o al menos asumirlo, pues es evidente que ya está definido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y confirmado al negarse la  reforma que se intentó hacer en el 2007; pero sabemos que hay evidentes intenciones de desviar lo que allí se expresa como valores de pluralidad, inclusión, apertura. El Plan de la Patria, asumido como Ley, es un ejemplo de esas intenciones. Las siguientes declaraciones de la Profa. Hansonn también dan una idea de esto: “El Modelo Educativo bolivariano está establecido en nuestra constitución nacional, en la ley Orgánica de Educación y en los planes socialistas de la nación, legado de nuestro comandante supremo (Hugo) Chávez, y por su puesto el hijo de Chávez, presidente Nicolás Maduro”.
Cabría preguntarnos: ¿Es que la calidad ha sido un criterio de las políticas públicas recientes? ¿Basta declarar la calidad para que esta sea efectiva? ¿Qué ejemplos palpables de calidad tenemos en el modelo de sociedad que se ha impulsado en los tiempos recientes? Si la calidad no es una pauta impregnada en la sociedad, difícilmente podrá ser implementada en el modelo educativo que se promueva. Creo más en una sociedad educadora que en un Estado docente, o al menos que éste se sustente en aquélla.
Ante esto, también se ofrece una mirada a un asunto político que antecede a lo curricular, pero que de alguna manera lo define. Se trata de la opinión de Alejandro Moreno, mi profesor en Psicología del  Aprendizaje y Filosofía Política, luego mi tutor de tesis en Educación, quien tiene una visión de lo que se refiere al modelo de sociedad. Considero que hay que resolver eso antes que resolver lo relativo al currículo. Sino con esta consulta pasará como con la del Ministro Chávez, la Ministra Hansonn.
Vean acá la opinión de Moreno, donde hay una lectura que creo importante tener en cuenta en este contexto político y social nacional:
http://www.abcdelasemana.com/2014/04/25/no-hay-solucion-mientras-la-revolucion-este-en-el-poder/
Sugiero a la Comisión de Calidad Educativa, como instancia asesora de Ministerio de Educación, que le pida al Gobierno Nacional, que mientras se hace la consulta de manera más sosegada, y no tan apresurada, y casi atropellada, como se nos está exigiendo en las instituciones educativas, se cumplan los siguientes aspectos dirigidos a la calidad de la educación:

  • Dignificar la profesión docente (sueldos excelentes, beneficios sociales satisfactorios, incentivos profesionales, formación permanente, ascensos por méritos…)
  • Iniciar la construcción, a la brevedad, de los centros educativos que se requieren en el país. Que se inviertan presupuestos equiparables a lo que se invierte en el sector militar.
  • Que esos planteles sean estructuras de calidad en lo arquitectónico y en lo educativo.
  • Refacción profunda, que no maquillajes, de las deterioradas instituciones educativas del país.
  • Abastecer a todos los planteles educativos de los suministros, recursos, insumos necesarios. Que no tengan los estudiantes, empleados, representantes que llevar el papel, las tizas, los desinfectantes, el papel higiénico y paremos de contar.
  • Dotar a todos los centros educativos de los medios, recursos, materiales instruccionales indispensables para la acción didáctica.
  • Políticas de incentivos, dotación, apoyo a los Institutos Pedagógicos, Escuelas de Educación, Centros de Mejoramiento de la Profesión Docente del país para incentivar la vocación docente.
  • Aplicar los criterios de evaluación de la carrera docente, sin ningún filtro partidista.
  • Que la Asamblea Nacional promulgue las leyes específicas en materia educativa que ya tienen unos 4 años de atraso, según lo mandado en la LOE (2009).
  • Que se definan y de coherencia a los reglamentos, normativas, pautas en materia de administración y evaluación escolar que presentan en este momento un auténtico desorden con yuxtaposición de normas que permiten la discrecionalidad de interpretación de cualquier funcionario en las escuelas, distritos escolares y zonas educativas.
  • Que se permita a las instituciones educativas privadas impulsar sus proyectos educativos y sean los padres y representantes quienes decidan los costos de los servicios que se les ofrece, en favor de la calidad educativa de ese sector.
  • Otros que dicha comisión pueda determinar de su conocimiento del ámbito educativo.

Tal vez si esto se cumple, de manera sistemática, evaluada, supervisada, en unos dos o tres años escolares se pueden empezar a ver signos de calidad educativa. Y posiblemente allí fluirá de manera abierta, natural, como debe ser, la transformación curricular; los mismos docentes valorados, con incentivos, con estudiantes motivados por los ambientes y recursos educativos, con representantes comprometidos por ver que la escuela cambia, mejora, irán haciendo los cambios, ajustes, modificaciones a las actuales propuestas curriculares y surgirá un currículo de consenso, que sea aceptado por todos los sectores sociales, y que en sí mismo se irá renovando sin los grandes esfuerzos de implementación, logística, procesamiento y sistematización que implican consultas masivas como la que ahora se está realizando.
Son muchas son las cosas que hay que abordar en el tema de calidad educativa, sistema educativo, niveles educativos, currículo educativo, existen parámetros, la Constitución da pautas al respecto, la LOE ofrece elementos valiosos, siempre mejorables. Pero muchos aspectos de estos documentos legales no son cumplidos, especialmente por las instancias del gobierno. Tal vez por allí se debería empezar.

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