Por un Estado educador de Antonio Pérez Esclarin

Un Estado que garantice calidad educativa a todos, en especial a los más pobres…

Antonio Pérez Esclarin |  El Universal

La educación es la suprema contribución al futuro de la humanidad puesto que tiene que contribuir a prevenir la violencia, la intolerancia, la pobreza, y la ignorancia. A todos nos conviene tener más y mejor educación y que los demás la tengan. En consecuencia, el derecho a la educación implica derecho de todos no a cualquier educación, sino a una educación integral de calidad. Una pobre educación para los pobres reproduce la pobreza y, en vez de contribuir a democratizar la sociedad, agudiza las diferencias y agiganta las desigualdades.

El Estado, que representa el interés común y ejerce un poder conferido por la sociedad, debe garantizar que el derecho a la educación de calidad para todos y todas se cumpla en términos de equidad, lo que implica compensar las desventajas de los más pobres para que las diferencias de origen no se conviertan en desigualdades. Por eso, necesitamos un Estado eficaz en el cumplimiento de los derechos esenciales de todos, en especial de los que cuentan con menos posibilidades y poder. Un Estado ineficiente, que confunde proclamas con realidades y cantidad con calidad, que considera la crítica como traición, es una tragedia para todos, pero sobre todo para los más pobres. Para leer noticia completa, pulse aquí

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