Wyssenbach: educador y jesuita excepcional

Wyssenbach: educador y jesuita excepcionalEl Ucabista / 5 de abril 2016

La profesora Mercedes Morales estará a cargo del discurso de orden en el homenaje a Jean Pierre Wyssenbach, hoy en el Aula Magna de la UCAB. Aquí, un texto de su compañero jesuita Javier Duplá, entrañable amigo. A Wyssembach se le otorga el Doctorado Honoris Causa en Educación

Hoy martes 5 de abril a las 10 de la mañana, el Aula Magna de la universidad congrega el júbilo de toda la comunidad universitaria: se otorga el Doctorado Honoris Causa en Educación a Jean Pierre Wyssenbach, sacerdote jesuita.

La profesora Mercedes Morales y el rector de la universidad, Francico José Virtuoso, serán los encargados de los discursos en este homenaje a la labor de Wyssenbach en el ámbito de la educación venezolana.

Dicho homenaje no es más que la consecuencia de una vida dedicada al sacerdocio, la educación y el servicio al prójimo. Así lo define su compañero jesuita Francisco Javier Duplá, quien preparó el texto que se presenta a continuación (extractos) en honor a Wyssenbach. Para leer artículo completo, pulse aquí

No participaremos en reuniones donde pretendan violar la autonomía universitaria


ÚN.- Este martes, la rectora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Cecilia García Arocha sostuvo una reunión con una comisión especial designada de la Asamblea Nacional para tratar el tema universitario.

Arocha ratificó su agradecimiento con dicha comisión, al tiempo que afirmó que la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios “no participará en ninguna convocatoria hecha por el Ejecutivo Nacional, con la que quieren controlar la autonomía universitaria”.
“No participaremos en ninguna convocatoria del Ejecutivo Nacional para que nuestros funcionarios se trasladen a sus oficinas técnicas con la finalidad de realizar una maqueta. Los rectores manifestamos nuestra negativa a participar en dicha actividad por cuanto se trata de una intervención al querer controlar las nóminas e implementar el sistema centralizado y estandarizado de compras públicas”. Para leer noticia completa, pulse aquí

Navidad, musgos, compromiso, profesor, trabajo en equipo

María Del Carmen Izaguirre

Para un profesor de biología, la Navidad, además de ser una fiesta cultural, debe ser una oportunidad para tratar uno de los grandes problemas que afectan a todo el planeta, la pérdida de la biodiversidad. En este caso en particular es un momento de revisar las razones por las que no deberíamos de utilizar musgos para la decoración de los pesebres. En algunas calles del centro de Caracas, como en otras ciudades del país, se ven vendedores ambulantes con bolsas repletas de musgo para la venta.

Este problema no es exclusivo de nuestro país, ya que la práctica de la extracción de musgos  se realiza en muchos otros y con intenciones semejantes.  En la Ciudad de México, es común encontrar en los tarantines que se montan en las calles en fechas navideñas, musgos para la venta, que son extraídos de los ecosistemas naturales. De los bosques de Oregon, USA, se extraen anualmente 750.000 Kg, para la venta en horticultura (cubrir superficies de macetas y bonsáis) de los cuales 2/3 de ellos son extracciones ilegales. En las ciudades andinas y pueblos europeos, la extracción la hacen directamente las personas que elaboraran sus pesebres, esta forma de extracción es tan dañina como la que realizan los vendedores.

La mayoría de las veces tras recoger el Pesebre, se botan los musgos, con la intención de reponerlos por nuevos el próximo diciembre, triple error, el primero en utilizarlos sabiendo que algunos están en peligro de extinción, segundo, que la recuperación en la zona de extracción es muy lenta, y por último que los musgos conservan su coloración verde durante años, de tal manera que se podrían reciclar de navidad en navidad.

Son nuestras aulas de clase las vías más acertadas para que esta costumbre se sustituya, sin importar en qué grado o año este el maestro o profesor trabajando, ni que objetivo sea el que correspondería según la planificación, el tema de por qué no deberíamos apoyar la extracción de musgos del ambiente, debe ser prioridad.

El primer paso para luchar contra las extracción de esto grupos vegetales, es la normativa que lo prohíba, y ya nuestro país la tiene. El poder ejecutivo mediante la resolución N°12252, Gaceta Oficial N° 38314,  prohíbe en todo el territorio nacional la extracción, transporte, comercialización y aprovechamiento de los líquenes, briofitos, helechos arborescentes y barba de palo. El segundo paso es que los profesores de biología deberían estar al tanto de esta reglamentación y conocer la importancia de estos grupos para el ecosistema, en coherencia con ello, convendría aprovechar la navidad para concientizar a sus estudiantes sobre el problema que significa comprar estos grupos de plantas, para adornar los pesebres.

El grupo de plantas protegido por el reglamento es amplio: líquenes, briofitos, antoceros, musgos, helechos arborescentes y barba de palo, siendo los musgos los más utilizados  como adornos del pesebre. Sin embargo, cuando decimos musgos, nos referimos realmente a 15.000, especias aproximadamente en todo el mundo. El gran problema de estas plantas pequeñas y antiguas, su origen es de hace 475 millones de años en el Ordovicico,  es el gran desconocimiento que tiene la población sobre su importante e irremplazable papel  en el ecosistema.

De todos sus aportes el más importante está relacionado con su propiedad de  comportarse como esponja, capaces de retener 20 veces su peso en agua, de tal manera que son moduladores de la humedad ambiental, ya que pueden absorber el exceso de agua durante las lluvias y luego, cuando el aire tienen menos humedad, van cediendo el agua según la humedad del ambiente. Toda el agua de lluvia que retuvieron, contribuye a detener la erosión de los suelos y su consiguiente desertización, uno de los problemas más importantes en todos los ecosistemas de la Tierra. Además de proteger al suelo de la erosión, contribuyen también a su formación, como son además grandes captadores de partículas minerales disueltos en las aguas lluvias, al descomponerse los incorporan al suelo del ecosistema y así evitando su lavado hacia los ríos y mares. También hay que resaltar, que las cianobacterias que viven cerca de ellos e incluso en algunos casos como simbiontes, les permiten fijar nitrógeno atmosférico e incorporarlo al ecosistema. Forman microambientes, que brindan hogar y protección a pequeños animales, especialmente invertebrados, que también colaboran en la formación del suelo. Por lo que muchas veces  se convierte en una capa primigenia de suelo, que luego puede ser invadida por otros vegetales, que necesiten un suelo más desarrollado para su crecimiento. Además, pequeños vertebrados pueden vivir de ellos y de los invertebrados que los habitan.

En los ecosistemas donde abundan los musgos, pasan a ser parte  importante de la biomasa fotosintética activa, que además de fijar el carbono, elaboran materia orgánica para la cadena trófica y también liberan oxígeno. Se utilizan como indicadores de contaminantes de metales pesados por su respuesta a los niveles de cobre, cromo, níquel, azufre, entre otros. Y como también acumulan oro y plata se han utilizado como detectores de minas de estos metales preciosos.

Por su capacidad de balancear el contenido interno de agua, con la del ambiente, se pueden deshidratar fácilmente en regiones secas, pero también recuperan sus actividad inmediatamente que reciben agua, por lo que se utilizan como modelos de estudio sobre la respuesta de las plantas a la perdida de agua.

Es importante educar a la población sobre la importancia de estos organismos, y no contribuir con la compra de ellos en Navidad para adornar los pesebres, ya que si se continúa con la extracción de musgos las consecuencias en los ecosistemas donde se practique, serán graves: alteración en la cantidad de agua; suelos desnudos y expuestos a la erosión que preparan la desertificación; perdida del hábitat de la microfauna silvestre; disminución de la biodiversidad y deterioro del paisaje.

Que mejor oportunidad para relacionar las clase de biología con las de educación artística y las áreas de educación para el trabajo, al buscar alternativas para hacer un pesebre con materiales reciclados, como: piedra, cartón,  arena, aserrín, papel, tela, yute, tronquitos pequeños de madera, de tal manera que habría más similitud entre el pesebre y la zona geográfica del original evento, reseñado por la Iglesia, como el nacimiento del Niño Jesús; ya que ni los caminos de Belén, ni sus montañas, estaban tapizados por musgos, más bien solo pequeñas especies, típicas de las zonas semidesérticas del Oriente Próximo distribuidas ralamente sobre los arenales y rocas.

Si los creyentes, utilizan el pesebre como una forma de alabar a Dios, que mejor forma de honrarlo que con un “pesebre ecológico”, que no incite a la extracción de musgos. Glorificar a Dios es recordar, que el gran pesebre es la Tierra completa y por ello hay que protegerla, aun de nosotros mismos. La Navidad es una fiesta de vida, y los musgos son organismos vivos, y además son el soporte de otras vidas.